El dia de la entrega de Trofeos 2005, celebrado en el Salón Capitol, tuvo la particularidad de efectuarse sin los preciados galardones...
Las únicas copas que se alzaron ese día en el acto protocolario fueron las de un champán aguado por la desilusión.
¿Motivo?:
¿Falta de profesionalidad de la Empresa de Trofeos?
¿Descoordinación entre dicha empresa y el mando dirigente del Bici Club Valencia?
Como consecuencia de todo ello, Benavent, campeón el citado año, levantó la polémica, en lugar de la copa, con sus sugerencias de castigar a la Empresa de Trofeos con una merma en el importe a pagar.
La misma Empresa admitió su responsabilidad y consintió en reducir la factura.
Sin embargo, la Presidencia dijo que abonaría el total íntegro para evitar problemas futuros...
Benavent puso el dedo en la llaga y dijo que había irregularidades, tal vez chanchullo.
Como consecuencia de lo cual se nos citó a toda la Directiva de entonces para un Lunes al anochecer de las conciencias, con Benavent como reo de sus escritos acusadores; cosa absolutamente anómala, pues siempre han tenido lugar tales actos los Viernes de dolor y en presencia de socios normales...
En una parafernalia dictatorial, el Presidente atacó y humilló verbalmente al acusado de desacato a la autoridad, sin que éste tuviera siquiera la oportunidad de hablar y defenderse. Se le negó el derecho a leer y aclarar sus acusaciones, las cuales fueron desmenuzadadas, interpretadas a su antojo y 'rebatidas' implacablemente por el dictador del club, empleando toda la artillería disponible y efectos especiales (como las lágrimas de alguno de los presentes, honorable e inocente veterano jubilado).
Aquella farsa de juicio duró hasta las dos de la mañana y sólo faltó el pelotón de ejecución para haberse consumado en todos sus efectos, o la correspondiente hoguera.
La cuestión es que, en lo referente a la factura de los Trofeos, que se afirmó haber pagado en su totalidad, el Presidente mostró como si lo fuera, a todos los presentes, pero sin soltarla, un sucedáneo de la misma, albarán en todo caso...
Yo ya lo dije en su día, terminada la farsa ejecutoria, eso no era una factura: ¿dónde estaban el sello de la Empresa y la firma del cajero? ¿Cómo se puede justificar un pago sin la correspondiente factura?
¿Me quieren desmentir los sucesores de aquella nefasta Presidencia? ¡Que busquen la factura y la muestren!
¡¡Bastante será si la encuentran!!
A ver si, de una vez por todas, se aclara la verdad de los chanchullos cometidos y se restituye el honor del defenestrado Benavent, ex-socio por tales hechos deplorables, indignos de la sociedad actual y menos de un club social y deportivo.
Y éste ha demostrado ser un Club anclado en el pasado, un club que aplasta a sus mejores socios, un club sin transparencia ni dignidad.
Y los que se van, aseguran sus portavoces, es porque se rayan...
CONCLUSION FINAL: A mi entender, toda la responsabilidad de los hechos ocurridos recae sobre el Club; pues, de haber tenido alguna la Empresa de Trofeos, a buen seguro se habría conseguido algún descuento en aquella famosa facturación, como paliativo de los daños morales ocasionados a todos los socios afectados.
Por otra parte, al habérsenos asegurado, no documentalmente, que se pagó el 100% de la facturación, de no haber sido así, la Empresa de Trofeos estaría en su derecho de reclamar al Club cualquier descuento efectuado, pues éste podría haberse desviado, literalmente, a otros bolsillos, en lugar de recalar en las rebosantes arcas del Club. Ni afirmamos ni negamos, pues la falta de transparencia del Club fue tal que no hubo manera de conseguir que se nos aclarase fehacientemente este tema con papeles en la mano. Sus motivos habría.
¡Viva el Club Ciclista Lo Rat Penat de Valencia!
P.D.: En relación con los comentarios recibidos, supuestamente de la casa de Trofeos, en el sentido de que el Club sólo quería una nota y no la factura por los trofeos de ese año... Es algo que no cuadra con la lógica, pues un club exento del pago del IVA necesita las facturas para desgravarse ese concepto... No pedir la factura supone que no se desea que se aplique el IVA, pues si se aplica ¿cómo se va a desgravar sin la correspondiente factura?... Claro, es mejor no pedir la factura para no tener que solicitar luego el reintegro del IVA... Si la Empresa ha declarado, o no, el IVA por esa operación sin factura al cliente, es algo que no sabemos, pues concierne a su propia honorabilidad, al margen de la intención fraudulenta del cliente (sólo en el sentido de evitarse papeleo, pues el coste final sería el mismo).
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